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jueves, 7 de noviembre de 2013

La marca editorial como contraseña

En un momento en que las editoriales deben fortalecer su marca editorial más que nunca, no solo por el presente de la vertiente tradicional de la edición, sino sobre todo por su futuro como creadores y gestores de contenidos digitales, me viene a la cabeza el texto de Jorge Herralde titulado "La marca editorial como contraseña", del que quiero destacar este párrafo: 

"Mi creencia, quizá ilusa, es que, incluso en una época tan acelerada como la actual, sigue siendo importante el largo aliento, la longue durée en la creación, eficacia e influencia de una marca. Para crear una marca editorial —y que se convierta en una contraseña— es imprescindible la persistencia y la coherencia, para fijarla en el imaginario colectivo.


Ahondar en un surco hondo y ancho, sin dispersiones ni despistes. Una imagen nítida, a la vez previsible y sorprendente. La creación de un "aura" que "proteja" a escritores desconocidos, que inspire credibilidad. [...]".

lunes, 4 de noviembre de 2013

Pasos para crear una marca editorial


Hace unos días leí el libro de Kike Sarasola, Más ideas y menos másters, del que hice referencia en mi blog profesional y en Twitter como un texto de fácil lectura que contiene bastantes mensajes interesantes, no muy innovadores pero sí motivadores.   

Me gustó especialmente las partes de libro en la que habla de branding, y es que para Sarasola crear la marca Room Mate se convirtió en una obsesión; y ahora seguro que está satisfecho de haber conseguido sus objetivos de darla a conocer y de posicionarla.  

He recogido el siguiente párrafo porque creo que es perfectamente aplicable a las editoriales, que deben hacer ya, sean culturales o comerciales, grandes o pequeñas, un trabajo consciente de branding. Dice así: 


"De agencias como Área, de Fernando Rius, aprendimos los pasos que debíamos dar para crear nuestra propia marca y posicionarla adecuadamente, algo que no se improvisa. Está claro que el requisito base lo tenía: conocía mi empresa, me identificaba totalmente con ella, por tanto, lo primero sería determinar cómo queríamos que se nos percibiera. Entre la identificación propia y la percepción por parte de los clientes puede haber un mundo.

Para arrancar, basta con tomar papel y lápiz y enumerar específicamente las características de lo que soy y lo que hago. Calificativos concretos, claros. Así empieza la fase creativa, que me parece la más divertida: es una lluvia de ideas en equipo, ideas sobre imagen, logo, eslogan, mensaje... Qué atributos únicos presento, qué me hace diferente. Una vez establecidos estos parámetros, hay que entretejer el soporte que se necesita para hacerlos visibles, y no hablo solo de fachada, de aspectos formales o estrategias de marketing, sino también, y esto marcará la diferencia, de un trabajo interno para que esa marca esté en todo, en la imagen, en el trato al cliente, en el perfil del personal... Se trata de convertir lo intangible (las ideas) en tangible (trato, perfil de talento de los miembros del equipo, cartelería, etc.). Todos los detalles importan mucho. Hasta la voz que contesta al teléfono en tu empresa debe ser acorde a esa marca que quieres reforzar. En nuestro caso, en el que la filosofía pesa tanto como la identidad estética, estos aspectos internos son fundamentales. 

Todo se debe ensamblar para expresar de manera visible el modelo de negocio [...].".


jueves, 14 de marzo de 2013

Y a pesar de ello, ahora más branding que nunca

A pesar del dato que nos ofrece el último estudio de "Hábitos de lectura y compra de libros" que nos dice que la editorial es el factor que menos se tiene en cuenta a la hora de comprar un libro, seguimos defendiendo que los sellos editoriales tienen que hacer el mayor de los esfuerzos en branding para fortalecer su marca. Y... ¿por qué?

Porque con el tsunami de contenidos existentes en Internet y la entrada de empresas tecnológicas y de electrónica en el sector, es imprescindible convertirse en sellos de calidad que den al consumidor de contenidos la garantía de que lo que compran / leen es lo mejor.      


lunes, 11 de marzo de 2013

¿Las editoriales necesitan ayuda en sus programas de branding?

Las editoriales no suelen ser lo suficientemente objetivas y conscientes de sí mismas, ni tampoco sus marketers editoriales suelen contar con la experiencia necesaria en las disciplinas adecuadas para llevar a cabo un programa de branding sin ayuda externa. Por ello, si alguna decide dar el maravilloso paso de adentrarse en un programa de branding, debería contar con la ayuda profesional de expertos.